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Crítica: Splice – Experimento mortal

ariamgele 16 Septiembre 2010 1

Vincenzo Natali se pone detrás de las cámaras para dirigir esta atractiva película sobre lo peligroso que puede ser la experimentación con ADN. Dos científicos, interpretados por Sarah Polley y Adrien Brody, se dedican a realizar combinaciones genéticas de especies con el fin de realizar descubrimientos para beneficio de la medicina. Pero cuando la pareja decide introducir ADN humano en sus experimentos el resultado de semejante acción es Dren. La creación pasa de ser un mero experimento a formar parte de la dinámica de la pareja.

Los dos científicos son presentados en sus complejidades como matrimonio y como compañeros de trabajo. La profundización psicológica se hace más en el personaje de Polley que en el de Brody y es ella la más dispuesta a actuar y la que más inescrupulosa se muestra en sus acciones. Él solamente baila la música que le impone el personaje femenino. Los dos actores demuestran todo el oficio que tienen y representan adecuadamente las complejidades, las carencias, las frustraciones y las luchas por poder que se presentan en ellos. El director ha manejado bastante bien el desarrollo de esta extraña película que por momentos puede llegar a compartir alguna temática con La isla del Dr. Moreau y que termina coincidiendo en la moraleja. Sin embargo hay una vuelta de tuerca a esta condena ética en el final de la película que demuestra que para las personas sin remordimiento el castigo no sirve.


Dren es simplemente fantástica. Tiene lo salvaje y lo instintivo de los animales, y la inteligencia de los humanos. Puede parecer inocente, sumisa y hasta tiernamente sensual pero todo el que vea la película percibirá que no deja de ser terriblemente peligrosa en el fondo. La estética del personaje además es innovadora y está adecuadamente interpretada por Delphine Chanéac.

El matrimonio y Dren terminan conectándose con lo más instintivo y animal que tiene cada ser y se deshumanizan. La lucha por el poder y por la supervivencia vuelve a esta tríada a lo más primitivo de su ser.

Quizá lo más falible de la película sea su similitud con otras películas que tratan el tema de la manipulación con ADN. En todas ellas termina siendo previsible la catástrofe por la necesidad de realizar una bajada ética en el contenido argumental del film.

Recomendable película, bien ejecutada, bien actuada aunque con un argumento un poco trillado y previsible por momentos.

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